PRÓLOGO

Este artículo fue publicado originalmente en el Volumen 2 de la revista We_Magazine, a cuya fundadora y editora, Ulrike Reinhard, agradecemos por permitirnos traducirlo y publicarlo para hacerlo llegar más fácilmente al público de habla hispana. Creemos que los temáticas tratados en él por el reconocido teórico Michel Bauwens no sólo permiten vislumbrar el futuro del diseño, sino que dibujan un panorama global en el que el intercambio y la colaboración entre iguales proponen un cambio genuino y realmente posible.




La aparición del Diseño y la Fabricación Abiertos
(Open Design y Open Manufacturing)

Por Michel Bauwens


Los lectores de esta revista estarán familiarizados con la aparición y proliferación de una nueva forma de crear valor, la “producción entre iguales” (Yochai Benkler lo definió como Peer-to-peer), en la que comunidades de voluntarios (de hecho, creadores y programadores que en su mayoría son pagados una vez que el proyecto es exitoso) crean contenido (abierto) o software (libre), el cual es utilizable y accesible a todo el mundo. Lo típico en la producción entre iguales es que los productores crean productos (¡ambos conceptos son esencialmente engañosos en este caso!) de tal manera que forman un bien común que puede ser utilizado y modificado por otros, quienes a su vez lo mejoran y suman al mismo fondo común. Estos productores pueden ser voluntarios o programadores o autores pagados, quienes a menudo funcionan dentro de una ecología cooperativa formada por comunidades y empresas que a nivel de mercado se benefician incidentalmente de esos mismos bienes comunes. Un ejemplo típico de esto es Linux y sus derivados, los cuales han creado una economía de US$ 36 mil millones.


Es muy tentador limitar la aparición de la producción entre iguales al campo de la producción inmaterial. Pero en este artículo queremos mostrar que el mismo método de producción que domina el mundo del software abierto y el contenido de acceso libre (a menudo generado por los usuarios) en Internet, ahora también influye profundamente en la manera como pensamos el diseño y el hacer cosas. Sin embargo, antes de describir esta aparición colocamos a continuación algunas definiciones y una explicación básica del porqué la producción entre iguales tiene tanto sentido.


Internet como habilitador de la producción entre iguales


Antes del advenimiento de Internet como una herramienta usada por al menos mil millones de seres humanos, ya existían tres formas de concebir la producción. La primera es el sistema basado en el Estado -ahora casi extinto- el cual fue tipificado en el sistema soviético, en el cual los recursos productivos son propiedad estatal, y el Estado organiza la producción y asignación de recursos de acuerdo a una planificación centralizada.

Lending-Economic-Recession-Performance-P2P-Michel-Bauwens--AherStudio

Lending Economic Recession Performance

La segunda es, por supuesto, el capitalismo basado en el mercado, en el cual los medios de producción son propiedad privada, las empresas se organizan internamente como jerarquías, y los recursos son asignados de acuerdo a las señales que dan los precios del mercado. Si los beneficios de estas señales son lo suficientemente interesantes, las empresas asignan recursos en esa dirección y pagan el personal necesario. La tercera y menor forma de producción es la cooperativa, en la que los trabajadores son dueños del capital colectivo y toman decisiones internas de forma democrática. Sin embargo, por lo general estas cooperativas operan en el mercado sujetas a las mismas dinámicas externas que las empresas corporativas. Por lo tanto, en el contexto de este artículo no han sido consideradas como un modo separado de producción, sino más bien como una variante dentro del mercado. La producción entre iguales, sin embargo, es genuinamente una nueva forma de producción basada en lo que llamo “auto-agregación sin permiso” [comillas agregadas] en torno a la creación de valor común. Esta se puede dividir en tres procesos distintos:


Entrada: consiste en colaboradores voluntarios que no tienen que pedir permiso para participar, los cuales usan materia prima abierta, gratuita y libre de derechos de autor restrictivos, por lo que puede ser mejorada y modificada libremente. Si no hay materia prima abierta y gratuita disponible es necesario que al menos exista la posibilidad de crearla.


Proceso: se basa en el diseño por inclusión, umbrales bajos para la participación, tareas modulares dispuestas libremente en lugar de puestos de trabajo funcionales, y la validación comunitaria de la calidad y excelencia de las alternativas (Yo llamo a esto “gobierno de iguales”).


Salida: se crean bienes comunes con licencias de uso que aseguran de que el valor resultante estará disponible para todos, sin necesidad de permiso. Esta salida en común vuelve a crear a su vez una nueva capa de materia prima abierta y gratuita que puede ser utilizada para una nueva iteración posterior.


Son posibles algunas variaciones incompletas de este modelo. Por ejemplo, los contribuyentes podrían ser pagados o incluso trabajar para corporaciones jerárquicas, pero aún así el trabajo resultante sería puesto en común, disponible para nuevas mejoras entre iguales. De hecho, para Linux y muchos proyectos de software libre esta es por lo general la realidad, con casi tres cuartas partes de los programadores de Linux siendo pagados por empresas.Este modo de producción funciona porque han sido creadas ciertas condiciones técnicas para la producción inmaterial. En primer lugar, los trabajadores contemporáneos que contribuyen con su conocimiento -a diferencia de los trabajadores de una fábrica- poseen o controlan sus propios medios de producción. Es decir, el cerebro, los ordenadores y el acceso a la red socializada que es Internet. Ya que tienen control sobre sus contribuciones pueden aportarlas voluntariamente. Y dado que el contenido y el software pueden ser reproducidos digitalmente -y que el costo de tal reproducción es ínfimo- una vez producido puede estar universalmente disponible a través de copias digitales. Por lo tanto, no hay escasez, y en consecuencia opera fuera de la tensión entre oferta y demanda necesaria para el surgimiento de un mercado. Gracias a Internet ahora es posible coordinar a muy bajo costo y en una escala global a multitudes de individuos y pequeños grupos, sin necesidad de jerarquías de mando y controles centralizados.

Cottonplanterandpickers1908---P2P--Michel-Bauwens--AherStudio

Cotton planter and pickers (1908)
Los mártires de Chicago por Clarín




No es difícil imaginar lo altamente productiva que esta forma de producción. Algunos modos pre-capitalistas fueron esencialmente coercitivos (esclavitud, servidumbre, etc…), por lo que requerían un aparato de coerción muy costoso. Tales modos impulsados por el miedo fueron muy perjudiciales para la motivación y la innovación, cultivando el fatalismo entre tales civilizaciones. El capitalismo, por su parte, basado en el interés propio y el intercambio igualitario de valor, concibió el rendimiento esperado como una motivación positiva externa. Sin embargo, en términos de motivación, esta simplemente no existe cuando cuando no hay un retorno.


La innovación sólo puede ser relativa en un sistema impulsado por el lucro y la necesidad de superar a los rivales, pues esta se tambalea tan pronto como el “innovador” tiene el monopolio. Finalmente, los agentes del mercado sólo ven por su propio interés y son estructuralmente incapaces de tomar en consideración los factores externos. En otras palabras, el objetivo del mercado no es per se innovar o hacer un producto bueno o mejor. De hecho, mucha de la energía en las empresas se dedica a hacer productos por debajo de lo óptimo. Por ejemplo, algo típico del código cerrado y de los software con derechos de propiedad es ¡prohibir la mejora del producto!


El contraste con las dinámicas de producción entre iguales no podría ser mayor. Esta se basa en individuos apasionados y comunidades abiertas que se esfuerzan por alcanzar una calidad e innovación absolutas, no sólo calidad e innovación relativas. El objetivo del navegador Firefox, por ejemplo, es continuamente hacer el mejor navegador posible, y debido a que no tiene derechos de propiedad cualquiera puede mejorarlo a través de una gran variedad de extensiones.En la práctica, sin embargo, la mayor parte de la producción entre iguales se alía con una ecología de negocios. No es difícil entender el porqué, incluso trabajando con costos muy bajos las comunidades necesitan una infraestructura básica que necesita ser financiada. En segundo lugar, aunque estas comunidades son sostenibles siempre que adquieran nuevos miembros que compensen la pérdida de colaboradores actuales, la realidad es que la contribución libre a un proyecto común no es sostenible a largo plazo.
En la práctica, la mayoría de los proyectos entre iguales sigue una regla 1-10-99. Uno por ciento conformado por un núcleo de individuos altamente comprometidos. Si este núcleo no es financiado por su labor es posible que el proyecto no sobreviva. Si lo que se busca es que su compromiso sea sostenible, como mínimo estos individuos deben poder salir y entrar del común al mercado y viceversa.Aunque los trabajos resultantes se añadan a la piscina común, los individuos participantes en el desarrollo de la primera iteración de producción pueden ser pagados para responder a una necesidad corporativa privada. Finalmente, incluso sobre la base de un bien común de libre disposición, se puede crear muchos servicios que por su valor añadido pueden ser vendidos en el mercado; sobre esta base se crean ecologías de cooperación. Algo típico en el campo del código abierto, por ejemplo, es que las empresas utilicen una estrategia dual de licenciamiento. Además de proporcionar servicios derivados como formación, consultoría, integración, etc., ellos por lo general también ofrecen una versión mejorada con características adicionales que no están disponibles para los clientes que no pagan. La regla aquí es que el 1% de los clientes paga por la disponibilidad del 99% de la bolsa común. Este modelo consiste en lo que se llama “prácticas de distribución de beneficios”, en las que las compañías de código abierto contribuyen con la infraestructura de cooperación general de las comunidades de iguales.Ahora sabemos que el mundo del software libre ha creado una economía viable para las empresas de software de código abierto. La siguiente pregunta importante es: ¿Se puede exportar este modelo -completo o con adaptaciones- a la producción de bienes físicos?

 Television-production-line-in-1947-at-General-Electric-in-Salina----P2P--Michel-Bauwens--AherStudio
Television production line en General Electric (1947)

La expansión al mundo de la producción física

La regla general para entender estas dinámicas y la separación entre el mundo inmaterial y material es la siguiente:Siempre y cuando haya una infraestructura general para la cooperación, y materia prima abierta y gratuita, los trabajadores de un proyecto inmaterial pueden crear un valor común.Sin embargo, en la producción de bienes físicos hay costos inevitables que deben ser, al menos, recuperados. En efecto, este tipo de bienes -los físicos- rivalizan por definición. En otras palabras, si están en posesión de un individuo son más difíciles de compartir y, además, una vez agotados tienen que ser repuestos.Debido a esta diferencia esencial, podemos ver fácilmente que no se puede usar el mismo proceso para ambos aspectos de la producción de bienes materiales.

Sin embargo, y este es un argumento clave: cualquier cosa que necesite ser producida primero tiene que ser diseñada. Y diseñar un objeto físico, sin importar si se trata de un coche, un techo solar o un circuito impreso, es un proceso inmaterial basado en software y dependiente de los cerebros colaboradores. Así que la primera cosa que me viene a la mente es una colaboración entre, por un lado, comunidades de diseño abierto y, por el otro, fábricas de producción. Esto es precisamente lo que está sucediendo y emergiendo a escala global. En la wiki de la P2P Foundation, he estado documentando esto en la categoría dedicada a Open Design, y puedes encontrar un directorio completo de proyectos de este tipo en la categoría Product Hacking. En su famoso libro sobre la Democratización de la Innovación, Eric von Hippel ha documentado grandes cantidades de cooperaciones de este tipo.




Ahora bien, tenemos que reconocer que hay grandes dificultades para lograr esto. En primer lugar, son necesarios muchos bucles de retroalimentación entre el diseño y la producción, pues los productos reales necesitan ser probados en el mundo físico. Además, se requiere de herramientas de diseño basadas en 3D, así como videos para mostrar los aspectos prácticos de uso y mucha más colaboración en tiempo real ¡Pero que sea difícil no significa que sea imposible!La otra diferencia fundamental es que para la ejecución física y la producción se necesita de capital. Por lo tanto las comunidades de diseño abierto necesitan aliarse estrechamente a jugadores ya existentes. De lo contrario ¿De qué sirve diseñar un coche de código abierto si nadie está dispuesto a fabricarlo?


Pero espero que los lectores puedan intuir cuánto sentido tiene este enfoque, precisamente por las mismas razones que tiene sentido para el desarrollo de software libre y el conocimiento abierto: los productos físicos pueden ser mejorados por todos, no sólo por los empleados pagados, y tales contribuyentes no tienen ninguna razón para diseñar productos sub-óptimos, es decir, productos peores de lo que pudieran ser.Sin embargo, para que esta importante transformación tenga lugar, también es necesario concebir la producción física de modo más modular. Este es el enfoque adoptado, por ejemplo, por Bug Labs, quienes ofrecen un dispositivo electrónico que puede ser compuesto de forma modular, por lo que el cliente elige las piezas que necesita juntar. Así que en lugar de imaginar una comunidad que trabaja con una empresa -como se hace en gran cantidad de proyectos de co-diseño y la co-creación- imaginemos más bien una comunidad global de manitas, y una comunidad global de casas de producción que pueden descargar el diseño y producir localmente.Lograr ese cambio en la concepción del modo en que hacemos cosas, requiere de un rediseño fundamental de toda la cadena global de suministro y, de hecho, por improbable que parezca, esto ya está sucediendo.Recordemos que la producción entre iguales requiere que los productores puedan congregarse voluntariamente en torno a proyectos comunes. En términos físicos esto significa que necesitamos tal miniaturización y distribución de bienes físicos y capital financiero, que los productores también pueden reunirse y decir: “vamos a hacer esto, aquí está mi pedazo de capital”.

opendesign.ct---P2P---Michel-Bauwens--AherStudio

Opendesign.ct

La distribución de fabricación abierta

Efectivamente, la fabricación es sujeto del mismo proceso de miniaturización que los ordenadores tuvieron en el pasado. Tengamos en cuenta las siguientes tendencias subyacentes:El envío mecanizado de productos significa que tú puedes diseñar tu propio producto y una empresa lo lleva a tu puerta (camisas impresas, por ejemplo). La fabricación desde ordenador significa que tú puedes diseñar tu propio producto y básicamente producirlo tú mismo. Esto ya es posible gracias a la evolución de la impresión 3D, por lo que los diseños en plástico pueden ser producidos con máquinas cada vez más baratas. Incluso la propia industria está utilizando más y más estas técnicas de fabricación rápida y flexible, lo cual requiere de una filosofía fundamentalmente nueva en relación a las máquinas: no tanta hiper-especialización, hiper-costosa y centralizada, sino más bien una producción con máquinas universales que pueden adaptarse rápida y económica a las nuevas necesidades y procesos. Como este tipo de máquinas se hace cada vez más pequeñas, más distribuidas y más baratas, su disponibilidad para la producción local aumentará dramáticamente. La fabricación personal, tal como ha sido desarrollada a través de las comunidades FabLab y RepRap, es la culminación de este proceso. En la Fundation P2P, hacemos un seguimiento de estas tendencias bajo la categoría Manufacturing.


Igualando el mundo físico

Vemos este mismo tipo de innovación en el capital financiero. Después de la ruptura del pico de deuda, hay un fuerte impulso por hacer que las finanzas sean distribuidas. Una de las tendencias es, por supuesto, los préstamos sociales, los cuales consisten en que los individuos se presten entre sí. Otra es el renacimiento de monedas complementarias basadas en el crédito mutuo. La ventaja de esta tendencia es que el crédito se crea entre los propios participantes, sin necesidad de depender del escaso dinero oficial. Además, de este modo se logra independencia de los bancos centralizados. Las monedas complementarias también ayudan a mantener más flujos financieros dentro de las comunidades locales. Así que el nuevo panorama se aclara: herramientas de producción más baratas, en conjunto con financiación y dinero entre iguales, los cuales nos permiten concebir la producción física como algo que ocurre mucho más cerca del punto en el que nace la necesidad. Esta vuelta a lo local no es retrógrada sino de alta tecnología, y no crea aislamiento porque es igualmente dependiente de manitas y comunidades globales de diseño abierto.

Por lo tanto el panorama se vuelve aún más claro. Ya tenemos una infraestructura tecnológica y medios de comunicación entre iguales, y tenemos además nuevos modelos de organización basados en la colaboración abierta respecto al conocimientos, el software y el diseño. Hemos aumentado el acceso y distribución de la maquinaria, lo cual nos permite concebir una producción local de los diseños abiertos. Tenemos requerimientos mucho más bajos de capital, y cuando necesitamos recuperar los costos de la producción física, tenemos acceso a capital mucho más distribuido a través de crédito mutuo y préstamos sociales. Ninguna de estas tendencias se realiza plenamente pero, a pesar de que se pueden descarrilar, hay evidencia fuerte de que se están moviendo y evolucionando en esa dirección. Tú puedes comprobar esa evolución a través de nuestras secciones sobre Manufacturing y Money.





Energía entre iguales

¿Que más necesitamos? Pues bien, la pieza que falta no es difícil de adivinar: ¡una red de energía distribuida entre iguales!Justificar la distribución de la energía es bastante sencillo, pues poner a disposición de las personas las herramientas necesarias para generar energía renovable también significa independencia de los servicios públicos centralizados y soporte para la producción local, lo cual es fundamental en el contexto de este artículo. El exceso de energía puede ser regalado, intercambiado o vendido, teniendo como beneficio adicional que aquellos que utilizan menos energía recibirán un ingreso extra por parte de aquellos que utilizan energía de más. Este tipo de tendencias de energía y sostenibilidad son monitoreados por la P2P Foundation bajo la categoría Ecology.

 Mass-solar-eon-atherstudio

Mass solar energy. Fuente: localenergy.co.uk

En conclusión

Espero que los lectores de esta revisión panorámica puedan tener ahora una idea más clara del cómo se puede formar un mundo de igual a igual. Consistiría en comunidades abiertas de conocimiento, software y diseño, cuyos miembros estén conectados con entidades de producción (empresas, cooperativas) financiadas directamente por sus miembros, pero que también apoyan indirectamente la infraestructura de cooperación de los bienes comunes de los que dependen, distribuyendo los beneficios de modo que estos lleguen de vuelta a las comunidades de diseño abierto. Las entidades productivas estarían más capacitadas para producir localmente, utilizando energía de una red orientada al intercambio entre iguales, y usando dinero entre iguales para el intercambio de bienes rivales, mientras que los bienes inmateriales y la cultura serían intercambiados libremente y compartidos por toda la humanidad.Esto no es una utopía, sino lo meramente necesario para la supervivencia de nuestro planeta. De hecho, sólo hay dos cosas que estamos haciendo mal y tenemos que revertirlas:Pensamos que la naturaleza es infinita, lo cual es falso, por lo ponemos en práctica una pseudo-abundancia que destruye al planeta. Pensamos que los bienes intelectuales y culturales deben hacerse artificialmente escasos, por lo que mutilamos con ello el intercambio de innovaciones. Si revertimos ambos, es decir, combinar el reconocimiento de la escasez real de los bienes físicos con la abundancia real de los bienes inmateriales, tendremos una nueva civilización sostenible, y basada en los principios del intercambio entre iguales.


MÁS INFORMACIÓN

Wiki de la P2P Foundation
Michel Bauwens en Wikipedia
We_Magazine



Por Michel Bauwens


·
Si te ha gustado esta nota
suscríbete al Äther Journal haciendo click aquí
·