Design thinking es una técnica de resolución de problemas que combina habilidades empáticas, intuitivas, creativas y analíticas para resolver problemas. Normalmente los diseñadores la usan para solucionar problemas relacionados a la creación de productos (objetos, software, espacios, etc.) para públicos y usuarios específicos. Pero esta técnica también resulta eficaz cuando es usada para solucionar problemas personales y de la vida diaria, así como para diseñar y crear tu propio futuro.

A la hora de crear tu futuro —o incluso escoger una carrera— son comunes las dudas, los miedos y las ambigüedades. Normalmente te dirán que debes identificar tu pasión y encontrar aquello que amas hacer. Pero la realidad es que este enfoque suele fracasar, pues la mayoría de las personas sienten pasión por varias cosas a la vez y simplemente no se ven haciendo una única cosa “el resto de la vida”.

Entonces, ante el problema de diseñar tu futuro el design thinking propone un marco abierto y experimental que invita a imaginar y probar diversos caminos hacia tu futuro.



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Paso 1: Empatiza

Para diseñar un producto el design thinking pone al usuario y sus necesidades en primer lugar. El objetivo es entender su perspectiva y comprender sus necesidades, utilizando herramientas metodológicas como las entrevistas y la observación.

Pero cuando el producto a diseñar es tu propio futuro, el usuario final eres tú mismo. Por lo tanto, el primer paso es empatizar contigo mismo, comprendiendo tus necesidades, posibilidades, inquietudes y miedos.

Existen numerosas maneras de empatizar contigo mismo. Por ejemplo, puedes observar durante una semana qué es lo que más disfrutas hacer. Toma nota de los momentos en los que te sientes tranquilo, sereno y feliz ¿Qué actividades te gustan más? ¿Cuándo sientes que estás trabajando en tu nivel máximo? ¿Cuándo te sientes completamente involucrado con lo que estás haciendo? También puedes hacer un seguimiento de tu energía diaria. Obsérvate, ¿Qué actividades te hacen sentir desanimado? ¿Cuáles te energizan?

PRO TIP
En este punto no intentes hallar soluciones, sólo obsérvate y registra lo que sientes. Hazte preguntas simples del tipo ¿Cómo me siento ahora?


Paso 2: Define

Con la información reunida en el Paso 1 el diseñador puede definir cuál es el desafío a resolver. Por eso el Paso 2, —“Definición”— consiste en catalogar las necesidades e ideas descubiertas anteriormente, para de ese modo enmarcar cuál es el problema que el diseño ha de solucionar.

Para definir qué es lo que tu futuro ha de solucionar conviene imaginar escenarios o caminos para los próximos cinco años de tu vida. Puedes imaginar un escenario en el que nada cambia, e imaginar dos o tres escenarios alternativos que de algún modo despierten tu interés ¿Has pensado en abandonar tu carrera y dedicarte a algo más? ¿Fantaseas con vender todas tus posesiones y viajar por el mundo? El punto es visualizar diversos futuros posibles; no hay caminos perfectos e ideales.

Una vez hecho esto define tu problema: ¿Qué necesitas cambiar? ¿Cómo puedes reinventarte? ¿Cómo te puedes sentir más satisfecho?

PRO TIP
Si tienes dificultades para plantear tu problema prueba invertir la pregunta. En lugar de plantear ¿Qué me haría feliz? Plantéate la pregunta ¿Qué me haría infeliz? Invertir la pregunta te puede ayudar a priorizar y ver las cosas bajo una nueva luz.


Paso 3: Idea

En este paso el diseñador utiliza su creatividad para generar tantas ideas como sea posible, buscando solucionar el problema sin restricción alguna. El objetivo no es encontrar la respuesta “correcta”, que es algo que no existe. La idea es explorar posibilidades. Cuestiona todos los supuestos, especialmente los sociales.

Para encontrar tu camino debes seguir las pistas que has reunido en los pasos anteriores y con ellas crear tantas alternativas como sea posible. Luego elige las mejores ideas y comienza a prototiparlas.

PRO TIP
En muchos casos idear supone visualizar. Haz un mapa mental, dibuja, haz una tormenta de ideas, raya sobre el papel, escribe tus posibilidades y busca patrones y tendencias.


Paso 4: Prototipa

Los diseñadores aprenden haciendo. Por eso usan prototipos rápidos y baratos para poner a prueba sus ideas.

En lugar de analizar sin cesar en tu cabeza o en el papel, escoge tus mejores ideas —tres o cinco— y conviértelas en prototipos simples. La idea no es hacer algo perfecto, sino algo que puedas probar rápidamente. Lo que buscas es experimentar la solución antes de tomarla.

Por ejemplo, si estás pensando en dejar tu carrera y abrir un restaurante, entrevista a un chef, asiste como oyente a una clase de cocina, o incluso visita tu restaurante favorito y simplemente observa.


Paso 5: Prueba

Piense en los diseñadores de software. Siempre están lanzando nuevos prototipos y versiones, lo cual les permite saber si lo que están creando realmente funciona. Construyen prototipos uno tras otro, hasta que progresivamente crean algo que funciona y se vende bien.

Pon tus ideas a prueba. Prototipa, prueba, ajusta e itera. No importa si tus experiencias de prototipado parecen fracasar, comienza de nuevo. Para eso es necesario que superes tu miedo al fracaso, pues sólo de ese modo hallarás soluciones verdaderamente innovadoras. Lo importante es crear, experimentar y ajustar, construyendo poco a poco tu camino hacia el futuro.


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Imágenes

– Angel Origgi en Unsplash
– Eepeng Cheong en Unsplash
– Kelly Sikkema en Unsplash

Por Äther Editorial


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